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¿Sabes cómo cae la gente común en la adicción? Basta con que se reitere el consumo durante el tiempo suficiente con independencia de la motivación por la que se lleve a cabo el consumo (recreativo, facilitador social, maximizar rendimiento laboral, evasión de los problemas, presión social, etc.

Con el paso del tiempo, en momentos de alta tensión nerviosa, es posible que esa persona se sienta inconscientemente impulsada a buscar nuevamente esa sustancia o actividad. Sin darse cuenta, puede desencadenarse un círculo vicioso. En el caso del alcohol, las sustancias e incluso ciertas actividades estimulantes como el juego, los efectos bioquímicos que producen en el cerebro refuerzan la dependencia.

¿Cómo cae la gente común en la adicción

Cómo cae la gente común en la adicción es siempre de la misma manera, con independencia del tipo de adicción (química o no química). A medida que avanzamos en las etapas sucesivas, la necesidad del consumo se intensifica y su influencia sobre la vida de la persona se hace más notoria. El deterioro de los aspectos vitales necesarios para el mantenimiento de una vida independiente y productiva es correlativo al desarrollo de los perniciosos factores psicológicos y fisiológicos que provoca la conducta adictiva. A continuación, se describen estas etapas para poder facilitar una mejor comprensión del proceso inconsciente que conlleva toda adicción.

cómo cae una persona común en la depresión

Etapa 1: «Expansión»

Las primeras experiencias con una sustancia o actividad potencialmente adictiva conlleva a la persona a:

  • Gran placer, disfrute y diversión.
  • Familiarizarse con esa conducta, pasarlo bien, considerarlo algo normal, etc.
  • Perder el “miedo” a la conducta adictiva, habida cuenta de que no se observa de forma inmediata ningún problema en la vida del consumidor. Todo lo contrario, apariencia de sumar a la vida cotidiana.
  • Desarrollar la falsa creencia de la posibilidad de llevarla a cabo en el tiempo sin desarrollar dependencia.
  • Toma de contacto con otras personas consumidoras con las que compartir la experiencia de bienestar asociada al consumo en sus inicios.

Etapa 2: «Desahogo» o cómo cae la gente común en la adicción

Se normaliza el uso de la conducta adictiva. Se integra en la propia vida. También, se justifica llevarla a cabo cómo una forma de conllevar el quehacer cotidiano. Suele enmascararse tras la rutina habitual de trabajo y responsabilidades que la persona aún mantiene por la inercia de años anteriores.

Puede desarrollarse la creencia de que “Todo el mundo lo hace”, por cuanto que cada vez es más habitual que la persona pase más tiempo con otras personas consumidoras excluyendo gradualmente el contacto con personas no consumidoras. Se empieza a ocultar esta “doble vida”.

Las tensiones habituales de los problemas del trabajo, convivencia, de salud, económicos, encuentran su consuelo y desahogo en la conducta adictiva, el ambiente a ello asociado y en la mayoría de los casos en complicidad con otras personas con el mismo objetivo en común. En esta etapa, con el paso de los años (en otros casos meses) se produce una pérdida progresiva de atención, dedicación e interés en los diferentes aspectos de una vida comprometida con el trabajo, la familia, propios objetivos vitales, ocio, compromisos sociales, amigos no adictos, etc. Las personas allegadas o familiares, suelen estar preocupados por la persona que se encuentra en esta etapa sin saber explicar los cambios y anomalías que observan en su conducta, pues suele disimular la conducta adictiva.

Etapa 3: «Alivio»

Sin establecer la relación con el deterioro que provoca la adicción, la persona empieza a sentirse más inestable y vulnerable, con la sensación de no sentirse comprendido por lo demás o incluso sentirse atacado. Aparecen problemas de los que culpa a los demás o a las circunstancias. La conducta adictiva se lleva a cabo para encontrar “alivio” del malestar que experimenta.

Ya no experimenta el placer de la primera etapa. No tiene clara conciencia de padecer una adicción pues percibe que tiene control y que en cualquier caso el consumo lo lleva a cabo como consecuencia de los problemas cotidianos. Sin comprender que esos mismos problemas vienen ocasionados por la “acción” u “omisión” de un estilo de vida disfuncional por cuanto que la adicción no permite actuar de una forma eficaz, consciente y productiva. Las personas del entorno si son conscientes de que tiene un problema relacionado con la adicción si bien pueden estar desunidos sobre la forma de resolver el problema. Es fácil que la familia se culpe entre los diferentes miembros de la familia o incluso que haya algún familiar que sobreproteja o encuentra al adicto.

Etapa 4: «Necesidad» de cómo cae la gente común en la adicción

Las pruebas y consecuencias negativas de la conducta adictiva son abrumadoras. La persona ya no duda de que tiene un problema con la adicción, si bien suele fantasear con resolver su problema recibiendo la ayuda tal y cómo él considera que la necesita. Lo cual no es real. Las mentiras son habituales, se busca salvar el momento, evadir los problemas y sobre todo, de modo inconsciente, se pretende que los demás le resuelvan los problemas y permitan sostener el estilo de vida que por sí mismo ya no le es posible desde hace tiempo. La conducta adictiva se realiza con sensación de “necesidad”, puesto que de no hacerlo siente gran malestar.

Etapa 5: «Caos»

Las consecuencias derivadas del estilo de vida adicto a nivel legal, de salud, laborales, familiares, psíquicas, económicas, etc, son tan negativas que la adicción en sí misma puede verse como el mal menor. Las posibilidades de recuperación continúan siendo posibles pero el sufrimiento de la persona puede llegar a ser tan intenso que encuentre el alivio en la “idea de dejar de vivir”.

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¿Cómo podemos ayudarte?

En PsicoOlivencia, estamos comprometidos a ayudar a evitar y superar la adicción. Contamos con un equipo de expertos capacitados que brindan apoyo y recursos personalizados para abordar estos desafíos. Entendemos que cada persona es única y necesita un enfoque individualizado en su proceso de recuperación.

Si tienes algún familiar o amigo que se encuentra en las primeras etapas de una posible adicción o si ya está atrapado en ella, podemos ayudarle. En PsicoOlivencia, estamos aquí para brindar el apoyo necesario para romper ese círculo vicioso y recuperar el bienestar emocional.

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