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En relación al consumo de cocaina, en 2019, por ejemplo, se registraron 50.035 admisiones a tratamiento por abuso o dependencia de sustancias ilegales, más de la mitad de ellas (54,9%), por primera vez en la vida. La cocaina es la segunda droga ilegal que más se consume. El consumo de cocaina se mantiene, por tanto, como la droga que mayor número de admisión a tratamiento. Así, ha causado un 44,7% del total de admisiones, seguida del cannabis (28,4%) y de los opioides (22,3%; West, 2013)

El diagnóstico de trastorno por consumo de cocaina según el DSM-5 (APA, 2014), se ha definido esencialmente por la pérdida de control sobre el consumo de sustancias a pesar de las consecuencias de ello derivadas. Concretamente, para su diagnóstico debe cumplir un mínimo de dos criterios de los siguientes durante 12 meses, estableciendo tres grados de severidad, según el número de ítems que se cumplan

Criterios diagnósticos del trastorno por consumo de cocaina.

Leve (2-3), Moderado (4-5) y Grave (6 o más).

  1.  Se consume el estimulante con frecuencia en cantidades superiores o durante un tiempo más prolongado del previsto.
  2. Existe un deseo persistente o esfuerzos fracasados de abandonar o controlar el consumo de estimulantes.
  3. Se invierte mucho tiempo en las actividades necesarias para conseguir el estimulante, consumirlo o recuperarse de sus efectos.
  4. Ansias o un poderoso deseo o necesidad de consumir estimulantes. (Imagen 1)
  5. Consumo recurrente de estimulantes que lleva al incumplimiento de los deberes fundamentales en el trabajo, la escuela o el hogar.
  6. Consumo continuado de estimulantes a pesar de sufrir problemas sociales o interpersonales persistentes o recurrentes, provocados o exacerbados por sus efectos.
  7. El consumo de estimulantes provoca el abandono o la reducción de importantes actividades sociales, profesionales o de ocio.
  8. Consumo recurrente de estimulantes en situaciones en las que provocan un riesgo físico.
  9. Se continúa con el consumo de estimulantes a pesar de saber que se sufre un problema físico o psicológico persistente o recurrente probablemente causado o exacerbado por ellos.
  10. Tolerancia, definida por alguno de los siguientes hechos:
    1. Una necesidad de consumir cantidades cada vez mayores de estimulantes para conseguir la intoxicación o el efecto deseado.
    2. Un efecto notablemente reducido tras el consumo continuado de la misma cantidad de un estimulante.
  11. Abstinencia, manifestada por alguno de los hechos siguientes:
    1. Presencia del síndrome de abstinencia característico de los estimulantes. (Imagen 1)
    2. Se consume el estimulante (o alguna sustancia similar) para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia.

Efectos y proceso de recuperación de la cocaina

Imagen 1. Ilustración de efectos y proceso de recuperación del consumo de cocaína. (Becoña Iglesias y Cortés Tomás, 2016)

Respecto a los efectos psiquiátricos, la pérdida de control en el consumo de cocaina es causa y precipitante de cuadros de ansiedad, compulsiones, ideación de tipo paranoide, cuadros psicóticos, desarrollo de ideas delirantes tanto en su uso agudo como crónico. El consumo de cocaina alcanza según diferentes estudios más del 50% de comorbilidad con consumo de otros tóxicos y con patrones de conducta relacionados con la desregulación emocional, trastorno límite y antisocial de la personalidad principalmente (Bolinches et al., 2002). De hecho, ha tomado fuerza la hipótesis de que el Trastorno por Uso de Sustancias (TUS) y el Trastorno Límite de Personalidad (TLP) compartan etiología, a saber, la desregulación afectiva o un déficit del control de impulsos (Van den Bosch, Verheul, Schippers y van den Brink, 2002)

A lo anterior hay que añadir, la existencia de multitud de problemas secundarios a al consumo de cocaina en forma de fracaso profesional, conflictos familiares y personales, problemas legales y marginación social importante que conlleva demanda de asistencia psicológica ocultándose al principio el problema real que está causando el malestar (Casete Fernández, Lorena y Climent Días, Benjamín, 2008).

En Clínica integra Olivencia, ayudamos a paciente y familiares a reconocer los efectos para la toma de conciencia del problema y recuperar el control sobre la propia vida. Estamos a su disposición para resolver sus dudas.

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