Desde 1995 hemos estado tratando pacientes con estos y muchos otros trastornos. Hemos ayudado a clientes de personas a recuperar con éxito un modo de vida pleno.

A través de nuestro modelo de tratamiento “Integra para el desarrollo psicológico®” y un equipo multidisciplinario, podemos ofrecerle programas a medida para sus necesidades. Consideramos su problema específico junto con las circunstancias personales para encontrar una solución realista y que permita su continuidad en el tiempo. 

Por favor, no dude en consultarnos si tiene alguna preocupación relacionada con su salud mental, podremos guiarlo a través de una consulta inicial online de asesoramiento

Adicción.

Las adicciones están aumentando en nuestra sociedad. Esto se ve a menudo como una cuestión social. Sin embargo, en Clínica Olivencia vemos que la persona que desarrolla una adicción vive un proceso complejo del que no es consciente hasta que no se comprenden en unión con los seres queridos. No es una falta de voluntad. La enfermedad de la adicción, química y no química, puede ser tratada. Los individuos con este trastorno pueden superarlo y aprender a vivir sin sufrir sus consecuencias durante toda su vida.

Conflictos familiares.

Los conflictos y crisis familiares pueden ser definidas por una desorganización familiar, donde las anteriores normas de funcionamiento han dejado de ser adecuadas por la evolución de sus miembros o por un evento estresante que requiere una nueva organización de vida (enfermedad física o psicológica, cambio de residencia, problema económico, infidelidad, violencia familiar, fallecimiento, etc.).

Depresión.

falta de energía y humores moderados. Todos estos síntomas pueden durar largos períodos de tiempo. Aproximadamente el 20% de las personas han experimentado depresión en algún momento de sus vidas.

Ansiedad.

Nerviosismo, inquietud y preocupaciones constantes, son algunos de los síntomas de la ansiedad. Los trastornos de ansiedad son los más frecuentes, un 7% de la población los padece en la actualidad.

Dependencia emocional.

Este es un comportamiento aprendido durante la infancia en el contexto familiar. Normalmente por identificarse con personas del contexto familiar. Y puede llegar a convertirse en un trastorno emocional que desemboca en una relación adictiva. A menudo la persona que lo sufre aceptará relaciones abusivas, intentará controlar la situación, vivirá para la otra persona, tendrá dificultad para confiar en los demás y culpara a otras personas por su conducta.

Crisis de sentido vital/desarrollo personal.

El estancamiento emocional no es un estado en el que caemos sin ningún motivo. Se trata de un proceso gradual, que lleva años y del que no somos conscientes hasta sufrir los síntomas que de ello se deriva. Existen, no obstante, circunstancias vitales, historias de vida y situaciones personales que ayudan a que ocurra esta crisis de sentido vital y a que se sostenga en el tiempo. Entre ellas, la rutina, quedar atrapados en la zona de confort, la apatía, el mantenimiento de relaciones interpersonales no satisfactorias, procesos de enfermedad, el envejecimiento, etc. Y ninguna persona estamos a salvo de padecerlo a lo largo de todo su ciclo vital.

Trauma y Abuso.

La forma en la que una persona vive determinadas experiencias y la reacción a su recuerdo o lo que se dicen a si mismas sobre lo ocurrido puede ser determinante para el resto de su vida.

Autolesivas.

Cuando una persona se hace daño a sí misma a propósito se conoce como autolesión (también llamada autoagresión o automutilación). Es una forma de alivio del malestar emocional que puede venir ocasionado por otros problemas subyacentes o circunstancias ambientales amenazantes para el individuo. Y si bien las lesiones pueden ser menores, en ocasiones pueden ser graves, más no permite el desarrollo de conductas adaptativas para enfrentarse a los problemas, disminuye la confianza en la propia persona y puede desembocar en problemas aún mayores.

Duelo.

Un proceso de duelo puede ser difícil de superar cuando la persona no puede evitar rechazar, negar y las pérdidas físicas y / o emocionales y los sentimientos generados por esas pérdidas.

Trastorno alimenticio.

Este es un comportamiento aprendido durante la infancia en el contexto familiar. Normalmente por identificarse con personas del contexto familiar. Y puede llegar a convertirse en un trastorno emocional que desemboca en una relación adictiva. A menudo la persona que lo sufre aceptará relaciones abusivas, intentará controlar la situación, vivirá para la otra persona, tendrá dificultad para confiar en los demás y culpara a otras personas por su conducta.