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¿CÓMO SE SOLUCIONA LA COADICCIÓN?

Si el COADICTO HA PERMITO QUE LA COADICCION SE PRODUZCA, la causa y a forma de resolverlo no reside en la persona enferma o adicta, sino en UNO MISMO.
Para poder solucionar la coadicción debemos de tener en cuenta las similitudes que se producen entre el coadicto y el adicto:

COADICTO ADICTO
Evita sus sentimientos dolorosos al centrarse en el adicto. Evita sus sentimientos dolorosos al centrarse en una sustancia o actividad.
 Su estado de ánimo depende de la conducta del adicto.  Su estado de ánimo depende de los efectos de lo que ha consumido.
Utiliza cada vez más la negación para mantener la creencia ilusoria de que «todo cunciona bien».  Utiliza cada vez más la negación para mantener la creencia ilusoria de que controla su consumo.
Desarrolla tolerancia a la conducta del adicto; lo que antes le disgustaba ahora le parece normal y lo tolera. Desarrolla tolerancia a la sustancia o actividad: cada vez requiere más cantidad para  obtener el mismo efecto.
La conducta y la vida del adicto se convierten en una preocupación obsesiva. Consumir la sustancia o actividad se convierte en una preocupación obsesiva.
La vida se vuelve cada vez más difícil, impracticable, perdiendo el control sobre sí mismo y su propia conducta del adicto se convierte en una obsesión. La vida se vuelve cada vez más difícil, impracticable, perdiendo el control sobre el uso de la sustancia o actividad, en la medida en que se va obsesionando cada vez más.
La obsesión por la vida del adicto se incrementa hasta que lleva a distanciarse gradualmente de otras personas, produciéndose el aislamiento. La obsesión progresiva por consumir provoca un distanciamiento cada vez más de otras personas, produciéndose un aislamiento.

El comienzo de la recuperación consiste en ACEPTAR la realidad y RESPONSABILIZARSE de uno mismo.

Superar la coadicción resulta beneficioso para la persona. Provoca ser ella misma y enseña a dejar que los demás lo sean. Se recuperan las facultades de pensar, sentir y actuar, con lo que vuelve a sentirse bien y en armonía consigo misma. Esto genera que se acepte y se cuide, recuperando la capacidad de dar y recibir afecto de los que se encuentran a su alrededor. Pudiendo así lograr que el ambiente recupere una calidad donde la gente que se encuentra en el pueda curarse y mantenerse sana. En definitiva, recobrarse de la coadicción hace que se produzca una liberación emocional y vuelva a tener herramientas para manejar su propia vida.

La premisa en la que se basa la recuperación es sencilla pero implica trabajarla con hincapié: CADA PERSONA ES RESPONSABLE DE SI MISMA. Esto supone aprender un comportamiento nuevo que se basa en cuidar de uno mismo. Los siguientes puntos son aquellos en los que se debe prestar una especial atención:

  • Observar la forma he permitido que el comportamiento del otro le influya.
  • Observar cómo he intentado influir al otro. Manifestándose en sentimientos y conductas como:
    • La obsesión.
    • El control.
    • La “ayuda” de forma obsesiva.
    • La hipervigilancia excesiva.
    • La baja autoestima, que evoluciona a un odio a uno mismo.
    • La auto-represión.
    • La ira y la culpa.
    • El centrarse en los demás, no dedicando tiempo a uno mismo.
    • Una comunicación deficitaria y problemática.
    • Relaciones íntimas y sexuales deterioradas.

La protección y la ayuda a las personas que son significativas para nosotros es muy natural, como también lo es sentirse afectado por los problemas de los que nos rodean y reaccionar ante ellos. Por ello, cuanto más se agrava un problema y no se resuelve, más nos afecta y hace que nuestras reacciones se hagan más intensas.

La coadicción es un proceso que provoca reacción: puede ser una reacción exagerada o insuficiente. En los dos casos el problema es el mismo: la capacidad de decidir se ha perdido, no se actúa.

El objetivo fundamental para resolver la coadicción es aprender a actuar de una forma más adecuada y eficaz, que no provoque que enferme y que contribuya a mejorar la convivencia dentro de la familia. Esto ayuda al adicto en su recuperación, fortaleciendo a los miembros de la familia y motivando que el adicto en activo acepte ayuda terapéutica.

El aprendizaje a hacer las cosas de otra manera es totalmente posible: ES POSIBLE CAMBIAR. La gran mayoría de los coadictos llegan a olvidar esta situación e ignoran qué es lo que ellos hacen que no funciona: han estado inmersos en la reacción ante los problemas de los demás que no han tenido tiempo de identificar los propios suyos.

El primer paso para el cambio es CONCIENCIARSE DEL PROBLEMA Y ACEPTARLO para, posteriormente, buscar ayuda para encontrar la manera de solucionarlo.